¿Que combustible elegir?

No es extraño que en nuestro entorno uno de nuestros amigos o familiares esté decidiendo sobre la compra de su nuevo vehículo, y entre la crisis que sufre el diésel, la concienciación medioambiental y la duda sobre la rentabilidad y compromiso de un vehículo eléctrico en la actualidad aún no se tiene claro qué combustible elegir para cada caso.

No te preocupes, nosotros te ayudamos a decidir dependiendo de tus factores y tus hábitos diarios. La amplia posibilidad actual de un combustible u otro incrementa aún mas la duda, ¿qué vehículo es mejor? Diésel, Gasolina, Hibrido, Hibrido enchufable, Eléctrico, GLP, GNC, Dual-Fuel…

Veamos uno por uno cada combustible de este abanico de posibilidades para saber que combustible elegir.

abarth 595 a gas
Abarth 595 a Gasolina

Gasolina: Se trata de una de las opciones principales, junto con el diésel. Es una opción simple, sin problema de autonomía, ni tiempo de repostaje. En muchos de los casos es una opción para trayectos cortos o vehículos de alto rendimiento puesto que su consumo suele tender a ser superior al de un vehículo Diesel. Sus emisiones se han ido reduciendo con el paso de los años hasta conseguir un distintivo B y C por la DGT. Una de sus ventajas es el rendimiento del motor, su limpieza y sus bajas emisiones, es un combustible que ha conseguido adelantar al diésel y que actualmente es la opción principal por compradores de todo el mundo.

Sprinter514CDI
Sprinter 514 CDI a Gasóleo

Gasóleo: Es el otro gran combustible, afectado gravemente por las futuras restricciones, con unas emisiones por lo general muy altas al medio ambiente, aunque en modelos modernos tiene el mismo etiquetado por la DGT que los vehículos gasolina. Sin duda el gasóleo es el rey de los trayectos largos debido a su consumo y precio del combustible, haciendo mucho mas barato el precio por KM. No tiene ningún problema de autonomía, al igual que la gasolina, y tampoco tiene un tiempo de repostaje alto.

Prius Híbrido + GLP

Hibrido: Se trata del primer intento en hacer un coche “eléctrico” combinando un motor gasolina, normalmente, con uno eléctrico que carga sus baterías mediante energía cinética. Son útiles si se circula por núcleos urbanos donde se genera energía cinética, además de reducir las emisiones a la atmósfera gracias a la ayuda del motor eléctrico, siendo casi inútil en trayectos largos debido a que las baterías apenas conseguirán cargarse. Debido a esto el motor funcionará en gasolina únicamente, y sumándole el peso del equipo y lo necesario para convertirlo en “eléctrico” el coche consumirá muchísimo más. Una ventaja, su distintivo ECO por la DGT.

Hibrido enchufable: Es la versión 2.0 del comentado anteriormente. Se soluciona el principal problema en trayectos largos, podemos utilizar el motor eléctrico para que nos ayude gracias a su posibilidad de cargar sus baterías enchufándolo a la red eléctrica, esto supone un aumento en el tamaño de las baterías y una mayor autonomía (en eléctrico) por lo que el vehículo puede impulsarse al 100% con electricidad. Este tipo de vehículos se convierten en una opción idónea para un usuario polivalente, tanto en tráfico urbano como en carretera y, además, sin renunciar a ninguna de las ventajas de un vehículo gasolina y aprovechándose de las ventajas de un eléctrico.
Un problema, la autonomía y el tiempo de recarga de las baterías de la parte eléctrica, solucionándolo con el uso del motor de combustión, pero sacrificando un mayor consumo del mismo. Además, el precio de adquisición de un modelo de estas características es muy superior al de su homónimo en gasolina.

Eléctrico: ¿Quién no ha oído hablar de los coches eléctricos? La moda actual por comprometernos con el medio ambiente, reduciendo las emisiones a 0. Bien, el vehículo eléctrico es una opción perfecta para tránsitos urbanos, tienen una autonomía limitada, pero en la actualidad bastante alta por lo que no será un incordio tener que dejar el coche cargando. Gozan de grandes ayudas económicas a la hora de comprarlo, a la hora de adaptar tu plaza de aparcamiento para poder cargar el coche y descuentos fiscales tanto en impuestos como en parkings. Al igual que los híbridos e híbridos enchufables están catalogados con distintivo 0 por la DGT.
Los problemas, tienen un tiempo de carga altísimo, haciendo de un viaje largo un poco tedioso, además de esto su autonomía está limitada, por lo que si te quedas “sin combustible” te verás obligado a cargar el vehículo unas cuantas horas para poder continuar. Un problema es la cantidad de “estaciones” que tienen para poder recargar sus baterías, bastante escasas en España. Otro principal problema es su precio, siendo demasiado elevado como para que un consumidor medio pueda permitirse la compra y lo que supone tener un vehículo eléctrico, además de afrontar posibles roturas, o mantenimientos.
Otro principal problema en España es que para generar e inyectar la energía necesaria para cargar estas baterías s